sábado, 24 de octubre de 2009

Mirar más por uno mismo...

Hace muchos años por primera vez abrimos nuestros ojos. Miramos a nuestro alrededor y vimos lo que más adelante llamaríamos mundo. Ese mundo no era fácil precisamente. Hacía frío, calor, hambre, sueño... y eso nos daba miedo. Estábamos desnudos frente a ese habitat desconocido para nosotros. Que nos provocaba todas esas cosas que no podíamos diferenciar, ni siquiera nombrar, y que sólo sabíamos que no eran precisamente agradables.

De eso no nos acordamos, porque apenas teníamos conciencia de nosotros mismos. Tan sólo podíamos llorar para expresar nuestros sentimientos si no nos sentíamos agusto. No sabíamos qué hacíamos allí. No vivíamos en una realidad, sino que la realidad era nuestra vivencia, nuestro mundo... nuestro todo.

Y solos ante ese mundo desconocido... ¿Qué hicimos? Salir adelante. Poco a poco fuimos creciendo. Venciendo nuestros miedos. Haciéndonos más fuertes. Corríamos por el parque sintiéndonos libres, y cuando nos caíamos... nos levantábamos, nos limpiábamos la tierra de nuestros pantalones y seguíamos corriendo de nuevo.

Pero llegó una etapa en nuestra vida en la que queríamos algo más. Y empezamos a sentir la necesidad de no estar solos. Y para no estar solos teníamos que agradar. Teníamos que hacer que nos quisieran, porque si no nos querían significaba que éramos menos de lo que realmente éramos. Aquí fue donde dejamos de mirar por nosotros mismos. Empezamos a dejar de pensar en nuestros deseos, nuestros sueños, nuestras ganas... para empezar a satisfacer los de los demás, con el fin de que nos quisieran y sentirnos considerados.

Y sin quererlo, nos fuimos olvidando de nosotros. De aquél que un día abrió los ojos y se vio solo y en pelotas en un mundo desconocido que veía por primera vez y que no acertaba a comprender qué coño era eso. De ese que poco a poco fue liberándose de sus miedos y subiendo los peldaños uno tras otro sin mirar atrás. Y olvidándonos de nuestra esencia, de nuestro valor... empezamos a tratar de agradar a otros reprimiendo nuestros deseos dependiendo en gran medida de la aceptación de terceras personas.

Muchos años después, al enamorarnos, buscábamos como el mismo aire que respirábamos la aprobación, aceptación y valoración positiva de esa persona de tan vital importancia para nosotros. Nos sentíamos bien. Tranquilos. Seguros de tener a una persona a nuestro lado que nos consideraba para bien. Y cuando esa persona se va de nuestro lado... nos sentimos solos, desnudos, con miedo, y lloramos... ¿Te suena de algo? Saliste adelante entonces, ¿Por qué no ahora?

Sin esa persona el aire va a seguir entrando y saliendo de tus pulmones. La sangre va a seguir saliendo de tu corazón dirigida al resto de tu cuerpo. Cuando esa persona que estaba a nuestro lado se va, tendemos a dirigir los 5 sentidos hacia ella y dejamos de mirar por nosotros. Todos estamos preparados para perder cualquier cosa... lo que no podemos hacer es olvidarnos de nosotros mismos.

¿Acaso no te acuerdas cuando fuiste a aquél examen que creías que no aprobabas ni de coña y sí aprobaste? ¿Y cuando llorabas en aquél Hospital? ¿Y cuando te ligaste a aquella persona que jamás creías que lo harías? ¿Y cuando ibas por la calle y te fueron a atracar? ¿Quién estaba ahí apoyándote en cada segundo viviendo eso contigo? ¡TÚ MISMO!

Cuando tengas un problema que creas que no puedes solucionar. Cuando te sientas solo de nuevo... piensa cuando eras peque, que te caías... te sacudías la arena y seguías corriendo. En la vida no importa las veces que te caes, sino las veces que eres capaz de levantarte. Si nos queremos, nos respetamos, si miramos más por nosotros, si nos ponemos siempre en primer lugar, si nos admiramos a nosotros mismos como el que más y tenemos en cuenta de todo lo que hemos hecho solos... tendremos siempre un as bajo la manga y una sonrisa guardada en nuestro bolsillo. Mira más por ti. A fin de cuentas, con la única persona con quien estarás hasta el día de tu muerte serás tú mismo.

lunes, 12 de octubre de 2009

85 cosas que ya he hecho - Y que no debería volver a hacer -

  1. cagarme encima
  2. asustar a un viejo saliendo de una caja
  3. salir corriendo de la muchedumbre que me perseguía para pegarme
  4. salir en los periódicos de la provincia por quemar 20 contenedores de basura
  5. volver a casa a las 6 de la mañana abrazado a mi amigo porque hacía mucho frío
  6. disfrazarme de mujer y enseñar el culo a todo un camping cuando me agachaba
  7. bañarme desnudo en una piscina privada a las 4 de la mañana
  8. correr delante de la policía en Salamanca por hacer botellón
  9. casi morirme en Roma a los 40 minutos de llegar a la ciudad
  10. gritar: JOSUAAAAAAAAAAAAA!! por la ventana de mi piso en Roma a la 1 de la mañana



  11. que se me escape un cuesco mientras echaba un polvete
  12. ver sonrojado como ella se reía durante 5 minutos sin parar
  13. mearme en la puerta de un ascensor
  14. llamar a un timbre y salir corriendo
  15. tirar 8 petardos en el rellano de un bloque de 14 pisos
  16. alquilar una porno con mis amigos con 16 años
  17. que los padres de uno de mis amigos nos pillaran la peli
  18. hacer el cojo y caerme en un paso de peatones a las 5 de la mañana
  19. que la dueña de un hostal entrara en mi habitación y me pillara desnudo en la cama
  20. aguantar 3 horas a que mi amigo vomitara todo lo que tenía que vomitar
  21. presenciar como el ligue de una noche se comía la guantera del coche de mi amigo después de un frenazo
  22. aguantandome la risa, ver como se iba corriendo a casa con su mano en la nariz
  23. dormir en una habitación con 9 personas y escuchar jadeos de fondo
  24. lavarme los dientes en el baño de un albergue y escuchar el ruido de un mojón cayendo contra el agua
  25. muerto de risa, esperar a ver quién era el que estaba cagando
  26. tener una erección en medio de una clase
  27. esperar a un profesor que no estaba en su despacho, y ver a los 15 minutos que sale de dentro con una alumna un poco despeinada
  28. despertarme borracho a las 7 de la mañana en un albergue y ver que en la cama de al lado hay una tía encima de un tío haciendo el amor
  29. entrar al baño varias horas después y verla sentada en el water cagando
  30. estar en clase e irme a mi casa porque se me ha subido un huevo y me duele mucho
  31. hablar por teléfono durante 5 horas seguidas
  32. dormir 12 horas en 7 días de fiesta
  33. disfrazarme de Bisbal y cantar el Ave María delante de 40 personas
  34. decir que no quería salir con la niña que más me gustaba en clase
  35. volverle a decir que no a la amiga que venía a insistirme
  36. arrepentirme durante 2 años
  37. cantar el: "Niñaaaaa, dulce niñaaaaaaaa" en un avión al cantante de Los Caños que estaba sentado delante mía
  38. vivir en primer persona un casi-accidente de coche
  39. reirme 5 segundos después de que casi me muero
  40. pisar una mierda descalzo
  41. dormirme borracho en medio de una plaza en Salamanca
  42. tener casi un infarto por copiar en un examen
  43. presenciar una discusión entre dos amigos y ver como uno de ellos la termina con un peo en la cara del otro
  44. reirme aun de aquello 7 años después
  45. presenciar una mamada en medio de la orilla en una barbacoa en la playa
  46. querer hacerme una foto con Luis Filipe y que me diga que no
  47. irme mientras le decía: "Filipe, me cago en tu puta madre!!"
  48. ligarme a dos alemanas con mi amigo, para decirles 30 minutos después que no podíamos quedar con ellas
  49. ver como mi amigo se cepillaba los dientes en medio de una clase de la facultad
  50. dibujar detrás de la pantalla del proyector una polla gigante y un título que decía: TE HA TOCAO PICHA!
  51. activar desde casa el arrancado y apagado de un coche, y ver como un hombre que había al lado salía corriendo asustado
  52. tirar desde la ventana de mi casa un globo grande lleno de agua y ver como abollaba el capó de un coche
  53. fumarme un porro y que me tenga que desvestir/acostar una amiga porque yo no podía solo
  54. destrozarle el cristal del baño a mi colega una noche de fiesta en Sevilla
  55. casi caerme por la ventana al hacerme una foto aquella noche
  56. llegar a mi casa a las 4 de la tarde y seguir borracho de la fiesta en Sevilla
  57. casi atropellar a una vieja en el examen práctico del carnet de conducir
  58. romper una maceta con la cabeza
  59. contar un chiste mientras me operaban en el Hospital
  60. levantarme de la camilla y enseñarle el culo a todas las enfermeras
  61. decirle a una polaca, que yo creía que no sabía español, que le iba a comer to lo negro y decirme ella: "Te he entendido"
  62. ver como mi amigo casi se atraganta de risa al presenciar eso
  63. ver como mi amigo casi se mata al saltar desde una altura de 6 metros
  64. recibir un guantazo por tocarle el culo a una chica en la cola del jaguar en Isla Mágica
  65. que mi amigo me quite el examen de Física mientras lo hacía para copiar él
  66. quedarme tirado con el coche echando humo en una rotonda de Málaga a las 2 de la mañana
  67. ver como mi amigo frotaba su miembro en la almohada de una chica en su casa
  68. viajar hasta Barcelona por amor y descubrir que ella tenía novio
  69. quedarme encerrado durante dos horas en una habitación en Ibiza, completamente solo y orinándome
  70. dormir con un amigo en la misma cama y notar a media noche "algo" rozándome en la espalda
  71. no dormir aquella noche por la incomodidad de lo que noté
  72. ver como a la mañana siguiente lo primero que me dijo fue: "Joé, me he pasao to la noche empalmao!!"
  73. asomarme a un precipicio de 50 metros para hacerme una foto
  74. hacerme pasar por apoderao de un torero para impresionar a una guiri
  75. ver como mi amigo potaba una cerveza en un garito de 10 metros cuadraos
  76. pasar por al lado de un cementerio y que mi amigo me dijera susurrándome: "Aquí huele a muerto"
  77. llamar a una chica de contactos de un periódico y que se pusiera un hombre que se llamaba Manolo y que era trabajador del campo
  78. estar con una chica en el salón del piso, presuntamente vacío, de un amigo y ver como en medio de... aparecía un chaval saliendo de la cocina con una manzana en la mano diciendo: "Uy, perdón"
  79. jugar a las tinieblas y ver como el que se la quedaba se clavaba el pico de una mesa en los huevos
  80. empezar a ver una final de tenis almorzando y terminarla cenando. INCREÍBLE!
  81. que una prima mía me pillara mirándole el escote
  82. bañarme con un amigo mio porque no teníamos tiempo de ducharnos separados
  83. vomitar de mentira en medio de Portugal mientras todos miraban sorprendidos
  84. comerme entera una cena "especial" que me hicieron y no me gustaba una mierda
  85. recibir un beso de Manuel Carrasco en un concierto
Decir que de las 85 cosas, 3 no son verdad. O mejor dicho, no me pasaron a mi. Lo hago para librarme de según qué críticas. Ale! a ver quien adivina las que no son verdad...

martes, 6 de octubre de 2009

Menudo viaje de autobús...

"¡Coño! ¡Que no llego a clase!", me dije saliendo de mi casa corriendo. Como siempre, llego tarde a todos lados. Ahí que me voy para la parada de autobús del número 2 (autobús gaditano que se recorre todo Cádiz, de ahí sale el chiste de: das más vueltas que el 2). La parada vacía. "¡Joé! ya se me acaba de ir..." pensé, pero no... ahí al fondo venía hacia mi un autobús del número 2. En ese momento podría haber repetido la frase mítica del amnésico del cuarteto del Morera: "Ayy que alegríaaaaaaaaa!!". Me pongo la carpeta en una mano. La cartera, recién sacada, en la otra. Y ahí que pasó el autobús por delante mía... sin parar sí, sin parar... y yo con la cara de tonto mirando como se iba. Me surgieron varias preguntas en ese momento...

1. ¿Me habré vuelto invisible?
2. ¿El conductor era un gran hijo de puta?
3. ¿Me habrá visto alguien haciendo semejante ridículo?
4. ¿Por qué la M se pronuncia "eme" y la P "pe"?

Con más mala cara que Falete encima de una báscula me dispuse a esperar al siguiente autobús, que no sé por qué, me daba a mi que iba a tardar. Efestiviwonder. 15 minutazos de reloj (que no sé por qué se dice de reloj, ¿Acaso hay un minuto de otra cosa?). Sumando al retraso que ya llevaba... llegaba tarde fijo. Subo al autobús y de las preguntas que me hice antes obtuve respuesta a la primera. Le dije "Hola" al conductor y pasó completamente de mi. Como el que oía llover. Nada, hoy era invisible. Qué le vamos a hacer...

Cogí un asiento delante. "Por lo menos voy sentao" me decía a mi mismo. No había más sitios libres. En la siguiente parada se sube una señora, que se puso delante mía mirandome con cara de... déjame el asiento picha. Yo usé la gran técnica que hay que usar en estos casos... mirar el móvil... aunque sólo estuviera mirando si tenía el bluetooth activado, lo miraba como si fuera el mensaje más importante del mundo. La señora enseguida dijo en alto: "Hay que ver... que no hay modales!". "Lo que no hay es sitio señora" le dije. Yo sólo dejo el asiento a quien pone en los cartelitos que hay que dejárselo. Un minusválido, una embarazada o una anciana.

Parece que hoy era la tarde de las pruebas. En la siguiente parada entraba una coja. "Siéntese señora coja, siéntese...". La mujer agradecida se sentó. Detrás de ella una embarazada. La coja se levantó y le dejó el asiento a la embarazada. Detrás de la embarazada una anciana con más años que la puerta de una biblioteca. "Joe picha..." no podía creer lo que estaba viendo. Esto parecía el juego de la silla. Y cuando finalmente se sentó la anciana, y parecía que se iba a quedar sentada... llegó alguien que venció a las 3 anteriores. Sí amigos... una anciana coja y embarazada. A tomar por culo.

Yo estaba de pie, agarrado al palo ese vertical que hay. El autobús ni que decir tiene que iba lleno hasta la bandera. A mi lado una muchachita. A mitad de viaje, noto que en la mano a la que estoy agarrado al palo la empujan. Sí... algo estaba tocando mi mano con bastante fuerza. Pensé que con lo lleno que iba el autobús sería, pues no se, la espalda de alguien... la barriga... pues no. Era la teta de la muchachita. Sí amigos, sí... de la cantidad de gente que había, la muchacha tuvo que apretarse contra el palo, dejando mi mano arrinconada contra el mismo por su teta. Yo la verdad que entre que la chiquilla era mona, que tenía un pecho bonito y que aquella situación tampoco es que me disgustara precisamente, dejé mi mano ahí. Es tontería. Incluso esa misma situación se repitió un par de veces más en todo el viaje. Yo encantao, desde luego.

Me bajé en mi parada medio atontao. No por la teta de la chiquilla (que también) sino por la peste a mierda-pota que hacía dentro del autobús. Y es que dentro iba un bebé que se tenía que haber cagao o potao encima porque esa peste no era normal. Y me acordé que llegaba tarde... así que me di prisa para entrar a clase. Llegué 10 minutos tarde, pero... !Que me quiten lo refregao! !Qué coño!

sábado, 3 de octubre de 2009

Sacarse el carnet de conducir

Muchos hemos pasado por el trance de tener que sacarnos el dichoso carnet de conducir. Yo dentro de nada cumpliré un añito de carnet, en el que el único coche que he cogido en este tiempo ha sido el de los coches choque en la feria. El carnet de conducir es algo que todo joven anhela cuando tiene 16 o 17 años... sobre todo para llevarse su pibita a un descampado y jugar al teto.

Para ello debemos acudir a una autoescuela. Autoescuela quiere decir escuela de autos, no que tú mismo te das las clases del coche, cosa muy diferente. Cuando llegas te dan una serie de tests que debes empollar para ir al examen teórico. Mientras iba a estudiarme el libro, conocí a un chaval muy majo. Me decía que era ya la quinta vez que se presentaba al teórico y que estaba ya cansado. Un día al salir de la autoescuela me dijo: "¿Te acerco? Tengo el coche aparcado aquí al lado". Me enteré hace poco que logró aprobar el teórico desde la cárcel. ¡Cuánto me alegro por él!

Yo fui al teórico nervioso perdido. Entré en la clase y me pusieron un papel por delante con 30 preguntas y 4 posibles respuestas. Yo levanté la mano y le pregunté al profesor: "Oiga perdone... una pregunta... ¿Si pago más puedo poner dobles o triples como en la quiniela?". No sé por qué mi pregunta hizo reir a media clase, cosa que no hizo gracia al profesor. "Limítate a responder con una respuesta... y recuerda que sólo puedes fallar 3". Así que sólo respondí 3 preguntas... con dos cojones.

Una vez que obtuve el teórico me dijeron en la autoescuela que empezaba con las prácticas. Ole! qué ganas tenía de coger el coche! Y nada más montarme en el coche, el profesor empezó a explicarme para qué servía cada cosa. Y me hizo... LA PREGUNTA. Esa pregunta que nos hacen a todos en nuestra primera clase: "¿Has conducido alguna vez antes?". A ver... ¿Por qué te crees que estoy en MI PRIMERA CLASE? Aunque bueno... mi colega el de la cárcel hubiera respondido que sí.

Pasé las clases como todos. Con amagos de atropellos a viejas en pasos de peatones, frenazos gordos ante un semáforo en ámbar, accidente mortal con 3 muertos en una rotonda... lo típico. Y una vez que ya estaba preparado (o al menos eso creía yo) me dieron fecha para mi examen práctico.

30 minutos antes de salir para el examen estaba muy nervioso. Más nervioso que Lydia Lozano en la máquina de la verdad. Así que para los nervios me tomé 3 lexatines de un tirón... amén de 2 Jonnhy Walker con Coca-cola. Joder! iba mareao, pero tranquilo de cojones. Me subí al coche y allí conocí a aquél hombre con nombre de película americana de miedo... EL EXAMINADOR. El hombre me pidió el DNI y yo, que llevaba un pedo considerable.y viendo al examinador así tan bajito como era... le pregunté que si él con esa estatura en la foto del DNI salía de cuerpo entero.

Empecé el examen y empezó a decirme: "Derecha... izquierda... cuarta salida en la rotonda", y yo le dije: "Dime a dlóndle vlas que yo te llevo, que soy de aquí!... hip!". Los Jonnhy Walker que me tomé empezaron a asentarse en mi estómago y me tiré un eructo que empañé todo el cristal del coche. "Qué lástima que nlo haya parabrisas plor dentrlo, ¿verdlad?", le decía al examinador mientras limpiaba el cristal por dentro con mi propia camiseta. "¡Pero qué hace! No se quite el cinturón!", me dijo el examinador asustado, a lo que le respondí: "Plero si voy en bañador... qué cinturlón ni na home!".

Como iba haciendo "eses" con el coche nos paró un guardia civil.
- Perdone - me dijo al acercarse a mi ventanilla.
- Plerdonlado... plerdonlado... - le contesté.
- ¿Se cree usted muy gracioso?
- ¿Me da usted las opciones?. - ¿Y yo qué sabía si eso formaba parte del examen o no? Me puso el cacharrito ese en la boca para hacerme la prueba de alcohol...
- Sople... sople... más! más!... más fuerte!!
- Oye tío llenar esto es imposible... no se hincha... no se hincha...

El examinador me pidió luego que tirara por autovía, y que acelerara... que no fuera lento. Puse el coche a 230 km/h, a una velocidad que llaman de crucero. Para ir tranquilito coño. Y ahí fue donde, a 230, solté el volante y me encendí un porrito de chocolate güeno, güeno. El examinador saltó del asiento y gritó: "¡¡Pero usted está loco!! !Que se va a matar!" que le dije: "Que va joe, si yo fumo poco...".

Para terminar el examen me pidió que aparcara. Me dijo que estacionara en línea a la izquierda en el sitio que había libre. Yo el estacionamiento lo bordaba. Era lo que mejor se me daba. Así que confiado, ajusté las distancias, maniobré... y metí freno de mano.
- ¿Qué... lo he dejado muy lejos de la acera? - dije convencido de mi buen aparcamiento.
- Emmm... ¿De cuál de las dos?
Volví a aparcar de nuevo, esta vez bien. Y me dijo el examinador: "Ahora salga muy despacito...", así que abrí la puerta del coche y empecé a bajarme muy lento, muy lento... "A ser posible con el coche también..." decía el examinador con cara de no creerse lo que estaba viendo. Al final me aprobó... decía algo como que gracias a mi iba a pedir una baja indefinida o algo así. Vamos, yo lo vi muy feliz subiendose a la furgoneta de aquél manicomio.

Si hay gente que se vaya a examinar en breve, le doy todo mi apoyo. Sólo espero que no haga lo mismo que pongo aquí... por su bien, más que nada. Y es que cada vez que veo el anuncio ese de... ¿Te gusta conducir? yo siempre digo... Sí, pero no tener que sacarme el carnet.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Consultorio médico con el Doctor Gregorio Casa

Buenas a todos. Soy el Doctor Gregorio Casa, y voy a resolver todas vuestras dudas médicas, sean de la índole que sean. Para que todos durmamos tranquilos por las noches sabiendo que esa manchita que nos ha salido... es un cáncer de tres pares de cojones. Voy a poner las primeras preguntas que me han llegado al consultorio.

El otro día practiqué sexo con mi novia, pero como no teníamos condones me puse una bolsa de pipas en el capullo. ¿La habré dejado embarazada?
Joder chaval, para tí la expresión "pasarlo pipa" es eso, ¿no?. Yo te hubiera recomendado mejor una bolsa de Pasarratos, que por lo menos viene mejor al tema. Ya me viene la duda de si usaste la bolsa de pipas peladas o las del piponazo. No sé si la habrás dejado embarazada, pero si lo has hecho ponedle de nombre Grefusito o Grefusita, según el sexo del bebé.

La otra noche me tomé 17 cubatas de Ron y tras hacerlo me sentí un poco indispuesto... como mareado... ¿Por qué será?
Pues no sé... que raro... ¿Cenaste algo en mal estado?

Doctor, mi hijo de 8 años no para de mearse en la cama todas las noches... ¿Qué puedo hacer para que no se mee más en la cama?
Que duerma en el water.

El otro día leí que beber alcohol era malo para la salud... ¿Qué me recomienda Doctor Casa?
Que deje de leer.

Doctor, ¿me puedo bañar con diarrea?
Joder que asco... pero si a usted le gusta...

Me pasa algo muy curioso... cuando me hago una herida o algo, me sale sangre... ¿Por qué será eso Doctor?
Pues a ver si va a ser del riego...

Hola, tengo 16 años y ante todo quiero decir que no soy gay. Pero el otro día durmió en mi casa Pablito y cuando estaba dormido le cogí el pene y se lo chupé. Me gustó mucho, pero en lo mejor se despertó y tuve que parar. ¿Cómo hago para que no se despierte?
En primer lugar, tu no eres gay... tu eres maricón perdío. Lo que te aconsejo es que no invites más a Pablito a dormir, porque le puedes crear un trauma el día de mañana.

Estoy asustada. Me han operado hace poco del corazón y me han puesto un marcapasos, pero creo que se han equivocado y no me han hecho la palanquita para cambiarle las pilas. ¿Cómo me las cambio?
Pruebe a desayunar un par de pilas alcalinas con el café. Su propio cuerpo las llevará hasta el marcapasos.

Me llamo Jenny. El otro día tuve sexo con mi pastor alemán y eyaculó dentro de mi vagina. Tengo un retraso y hace 3 días que no me viene la regla. ¿Estaré embarazada?
Jenny, que tienes un retraso es evidente. No hace falta que me lo confirmes. Te lo diré sin paños calientes... SÍ, estás embarazada. Prepárate a tener 40 cachorritos y a tener que darles de mamar a todos. Te recomiendo que te vayas buscando Iglesia y cura para que te cases con el pastor alemán cuanto antes.

Doctor, me acabo de tomar un chupito de absenta y creo que me ha roto el estómago...
Bueno, mientras no te rompan el culo siéntete afortunado...

Mi novia cuando llega al orgasmo grita mucho, muchísimo... nos oye todo el barrio. ¿Es malo esto?
Lo único malo que veo de que tu novia grite tanto cuando llega al orgasmo sea que la oigas cuando estés en el bar de la esquina. Entonces si que sería malo.

Y esto es todo de momento. Si queréis podéis ponerme alguna duda médica en comentarios y gustosamente os las responderé. Y una última cosa... si cuando abrazas a tu pareja y ésta tiembla... si sientes que sus labios queman como brasas... si su respiración se agita cuando estás cerca... si sus ojos se llenan de un brillo febril... APÁRTATE CORRIENDO! QUE TIENE LA GRIPE A!! Saludos amig@s!

viernes, 18 de septiembre de 2009

Imposible, improbable...

La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene medios ni facultades para llegar a ser, o suceder. Y define a la palabra improbable como algo inverosímil, remoto, difícil o poco probable de que suceda.

Cuando me enfrento a algo que puede ser muy difícil de conseguir, de lograr, de hacer... no pienso que sea imposible... pienso que es improbable. ¿Por qué pienso así?

Improbable
era que David venciera a Goliat de una pedrada. Improbable era que España ganara por 12 a 1 a Malta. Improbable era que Nadal superara a Federer en el Nº1 de la clasificación. Improbable era que Del Potro ganara a Federer tras más de 2100 días invicto en esa pista en EEUU. Improbable era que un hombre pudiera pisar la Luna. Improbable era que un hombre negro fuera presidente de los EEUU. Improbable era que la vida en la Tierra evolucionara hasta llegar a lo que somos hoy. Improbable era que una periodista divorciada pudiera llegar a casarse con un príncipe. Improbable era que el Barcelona ganara el triplete... Todas estas cosas eran improbables... pero sucedieron.

Cuando nos enfrentamos a algo tendemos a tener miedo. Y este miedo es el que nos hace desistir. Tirar la toalla. El miedo es algo que debemos empezar a quitar de nuestras vidas. Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien. Al principio cuesta, pero una vez empiezas sólo puedes hacer que seguir. Y cuando te das cuenta... el miedo ya no está. Ha desaparecido. Como esa ropa que un día dejas de usar.

Todos tenemos miedos. Unos más y otros menos. Miedo a no ser lo que un día pensamos ser en la vida. Miedo a no gustar. Miedo a sentirnos solos. Miedo a pasarlo mal. Miedo a morir... ¿Y sabéis qué? Yo me río del miedo. Una vida con miedo no merece la pena vivirla. ¿Para qué sirve el miedo? Sólo para no dejarnos hacer cosas. Cosas que deseamos hacer. Pero por miedo no nos atrevemos. Y la mayoría de las veces solemos tirar por el camino más fácil. Ese camino que no te hará feliz. Porque ese camino no es el que realmente queriamos tomar.

Y no lo digo yo sólo... lo ha dicho un tal Punset: "La felicidad... es la ausencia de miedo".

Todos tenemos algo en común. Nuestra vida. Y nadie nos dará otra. Nadie nos dará una segunda oportunidad. Yo vivo el día a día y disfruto todo lo que puedo. Y cuando me enfrento a algo... lo encaro. Lo intento vencer. Con dos cojones. Todos podemos conseguir lo que nos propongamos... pero para ello, todos debemos hacer una cosa antes... dar el primer paso... que es intentarlo. ¿Crees que es imposible lograr lo que te propones? Ya te he dicho cosas poco probables de ocurrir y ocurrieron... ¿Por qué no tú? Tú determinas lo que es posible o no. Imposible es una palabra fuerte utilizada por personas débiles. Todo es esta vida puede pasar... y mientras haya una pequeña posibilidad... una entre 50 mil millones de que pase... merece la pena intentarlo.

Porque imposible es... NADA.

PD: Va por tí Carlitos ;-)

viernes, 11 de septiembre de 2009

Viajar en avión da miedito

Dentro de un mes tendré que coger un avión. Me voy a Francia a pasar 5 días y a conocer entre otros sitios Amsterdam, París o Brujas. Coger un avión siempre suele dar un poco de cague, con eso de que si se cae ye quedas más tieso que un bizcocho caducao (Kike tranquilo que el nuestro no se caerá). Me gustaría comentar cosas que me han pasado en viajes de avión y curiosidades que veo sobre estos aparatos.

No entiendo como en los aviones se pueden perder una maleta. "Ay! que los cabrones me han perdido la maleta" Se puede escuchar en la terminal de muchos aeropuertos. ¿Y como es posible que se pierdan? Por culpa de los cabrones del mostrador. Tú le das tu maleta y ellos la revolean y le ponen una mierda de plastiquito. Que tu la ves irse y dices: "Hasta siempre". Un poco de seguridad hombre.

Luego tienes que pasar por el arco de detección de metales. Sitio en el que puedes ver a hombres con los pantalones bajados, sin cinturón y a un hombre con guantes manoseándolos. Por un momento crees estar en una película porno gay, pero no. Aquí se produce la primera comprobación de DNI. Te lo piden para saber si eres tú. Tú encantado se lo muestras y pasas a la zona de embarque. Aquí también suelen retirarte según qué objetos. Como desodorantes, cortauñas, biberones, botellas de agua... cosas que según ellos son "peligrosas" para un avión. Si claro... con un biberón y un cortauñas monto una bomba que ni McGiver.

Pasas a embarcar (no sé por qué se le dice embarcar a subir a un avión, pero bueno...) y te vuelven a pedir el DNI. Que tú dices: "Que soy el mismo de antes ¿eh?, ¿Tanto he cambiado?". Vaya tela si son desconfiados en las compañías aereas. Subes al avión y justo en la puerta están las azafatas con una sonrisa impresionante en la cara. Que tú te preguntas... ¿De qué coño se ríen tanto? Y te dicen amablemente: "Buenas tardes". Y mientras avanzas por el avión sigues escuchando atrás: "Buenas tardes.... buenas tardes...". Joder, en el avión somos 150, para mi que al último le dicen ya: "Pasa rápido coño!!".

Luego te sientas y empiezas a observar a tu alrededor. Ver quien está cerca tuya. Si ves a un moro con barba ya te preocupas. Pero de momento bien. Mi primer vuelo fue un Jerez-Madrid y estaba nerviosísimo. A mi lado se sentó un hombre mayor, de unos 60 años. Yo estaba temblando de los nervios y el hombre se percató y me dijo:
- Qué... ¿nervioso?
- Sí, bastante...
- ¿Qué es tu primera vez?
- No, ya he estao más veces nervioso...

El hombre era de estos típicos que cuentan cosas malas. Me contó que su hermano murió en un accidente de avión porque una gaviota se metió en el motor y se cayó el avión. Joder!! ¿Y para qué coño invertimos en misiles para luchar en las guerras? Que suelten bandadas de estorninos y que se caigan solos, ¿no?. Además de ser más baratos no los detectan los radares enemigos. ¿Cómo no lo han pensado las potencias mundiales?

Luego las azafatas empezaron a hacer esos gestitos explicando qué hacer en caso de que el avión se esté cayendo. Yo estaba ahí intentando quedarme con todo, apuntándolo incluso en un papel, y veo a la gente a su puta bola. Uno leyendo el Marca. El otro metiéndose el dedo en la nariz. Que yo me preguntaba: "¿Que os lo sabéis de memoria o qué?". Yo creo que la gente dirá: "Paso de ti, ya te preguntaré cuando se esté cayendo el avión". En una de las explicaciones, la azafata dijo que en caso de que el avión cayera al mar, debajo del asiento teníamos los chalecos salvavidas. ¿Caer el mar? ¿De Jerez a Madrid qué mar hay? Como no cayese en el Guadalquivir... Claro, me exalté y comencé a correr por el pasillo creyendo que me había equivocado de avión y que me iba a Nueva York. Una de las azafatas me dio un valium.

A continuación te habla el comandante. En mi primer vuelo (verídico) dijo lo siguiente: "Buenas tardes a todos, les habla el comandante Bustamante", con la consiguiente risa jocosa del pasaje allí presente. "Cántate algo comandante" gritó alguno por detrás. Yo estaba tan nervioso que no atinaba ni a escuchar. De hecho, cuando el comandante dijo: "Vamos a Madrid", yo con los nervios entendí: "Vamos a morir". Empecé a correr por el pasillo de nuevo gritando: "Socorro!! Vamos a morir todos!!". Otro valium para el cuerpo.

Una vez en el aire todo está tranquilo. Yo, entre los nervios que pasé y los valiums se me secó un poco la boca. Así que miré las listas de precios. Anonadado, asombrado, perplejo, compungido, con la boca abierta me quedé al ver semejantes precios. 5 euros una lata de Coca-cola!!! Claro, como ahí no puedes ir a otro sitio... Accedí y me pedí una latita. Cuando me la dan... la lata era mini-lata. La mitad de una lata normal, para que nos entendamos. Que le dije a la azafata: "Perdone, que se ha equivocao. Que me ha traído la lata de la enana de Gran Hermano".

Dolido aún por la clavada. Los nervios se me fueron al estómago. Necesitaba ir al baño. Entré e hice... cómo decirlo... defecar, obrar, plantar un pino, liberar a Willy, parir un negrito, practicar un exorcismo (sal de mi! sal de mi!), despedir al ministro del interior, darle gusto al caldo Roca, hacer conguitos naturales, reiniciar Windows, rescindir el contrato de Kaká... CAGAR para el que aún no lo haya pillado. Cuando terminé, me levanté y fui a tirar de la cadena pero justo con el dedo en el botón, me vino a la mente: "Estamos en el aire... ¿Dónde coño va la mierda aquí?". Me imaginé un boquete detrás de la cola del avión por el que salía la mierda. Me dio miedo de si aquello le fuera a caer a alguien en tierra y no tiré de la cadena.

Volví a mi asiento y el señor mayor estaba dormido. Roncando como una perra. Entre la estrechez del asiento. Los nervios. El viejo dormido. Los ronquidos. Estaba más perdido que Dinio en Pasapalabra. A todo esto, se me acerca una de las azafatas.
- Perdone... usted ha entrado hace poco al baño, ¿verdad?
- Emmm... sí...
- Y usted ha hecho de vientre, ¿cierto?
- ... (silencio) ... yo lo que he hecho es cagar, no sé...
- Sí eso... y no ha tirado de la cadena, ¿no?
- No... eso no...
- Pues que sepa usted que de eso que ha hecho usted dentro... ¡¡VOY A DAR PARTE AL COMANDANTE!!
- ¡Pues por mi como si se la das entera!

Y es que viajar en avión es, entre otras muchas cosas, entretenido. Y si alguna vez cogéis uno y os dicen que viajar en avión es el medio más seguro... miradle a los ojos y decidle: "Y UNA MIERDA!!"