viernes, 11 de septiembre de 2009

Viajar en avión da miedito

Dentro de un mes tendré que coger un avión. Me voy a Francia a pasar 5 días y a conocer entre otros sitios Amsterdam, París o Brujas. Coger un avión siempre suele dar un poco de cague, con eso de que si se cae ye quedas más tieso que un bizcocho caducao (Kike tranquilo que el nuestro no se caerá). Me gustaría comentar cosas que me han pasado en viajes de avión y curiosidades que veo sobre estos aparatos.

No entiendo como en los aviones se pueden perder una maleta. "Ay! que los cabrones me han perdido la maleta" Se puede escuchar en la terminal de muchos aeropuertos. ¿Y como es posible que se pierdan? Por culpa de los cabrones del mostrador. Tú le das tu maleta y ellos la revolean y le ponen una mierda de plastiquito. Que tu la ves irse y dices: "Hasta siempre". Un poco de seguridad hombre.

Luego tienes que pasar por el arco de detección de metales. Sitio en el que puedes ver a hombres con los pantalones bajados, sin cinturón y a un hombre con guantes manoseándolos. Por un momento crees estar en una película porno gay, pero no. Aquí se produce la primera comprobación de DNI. Te lo piden para saber si eres tú. Tú encantado se lo muestras y pasas a la zona de embarque. Aquí también suelen retirarte según qué objetos. Como desodorantes, cortauñas, biberones, botellas de agua... cosas que según ellos son "peligrosas" para un avión. Si claro... con un biberón y un cortauñas monto una bomba que ni McGiver.

Pasas a embarcar (no sé por qué se le dice embarcar a subir a un avión, pero bueno...) y te vuelven a pedir el DNI. Que tú dices: "Que soy el mismo de antes ¿eh?, ¿Tanto he cambiado?". Vaya tela si son desconfiados en las compañías aereas. Subes al avión y justo en la puerta están las azafatas con una sonrisa impresionante en la cara. Que tú te preguntas... ¿De qué coño se ríen tanto? Y te dicen amablemente: "Buenas tardes". Y mientras avanzas por el avión sigues escuchando atrás: "Buenas tardes.... buenas tardes...". Joder, en el avión somos 150, para mi que al último le dicen ya: "Pasa rápido coño!!".

Luego te sientas y empiezas a observar a tu alrededor. Ver quien está cerca tuya. Si ves a un moro con barba ya te preocupas. Pero de momento bien. Mi primer vuelo fue un Jerez-Madrid y estaba nerviosísimo. A mi lado se sentó un hombre mayor, de unos 60 años. Yo estaba temblando de los nervios y el hombre se percató y me dijo:
- Qué... ¿nervioso?
- Sí, bastante...
- ¿Qué es tu primera vez?
- No, ya he estao más veces nervioso...

El hombre era de estos típicos que cuentan cosas malas. Me contó que su hermano murió en un accidente de avión porque una gaviota se metió en el motor y se cayó el avión. Joder!! ¿Y para qué coño invertimos en misiles para luchar en las guerras? Que suelten bandadas de estorninos y que se caigan solos, ¿no?. Además de ser más baratos no los detectan los radares enemigos. ¿Cómo no lo han pensado las potencias mundiales?

Luego las azafatas empezaron a hacer esos gestitos explicando qué hacer en caso de que el avión se esté cayendo. Yo estaba ahí intentando quedarme con todo, apuntándolo incluso en un papel, y veo a la gente a su puta bola. Uno leyendo el Marca. El otro metiéndose el dedo en la nariz. Que yo me preguntaba: "¿Que os lo sabéis de memoria o qué?". Yo creo que la gente dirá: "Paso de ti, ya te preguntaré cuando se esté cayendo el avión". En una de las explicaciones, la azafata dijo que en caso de que el avión cayera al mar, debajo del asiento teníamos los chalecos salvavidas. ¿Caer el mar? ¿De Jerez a Madrid qué mar hay? Como no cayese en el Guadalquivir... Claro, me exalté y comencé a correr por el pasillo creyendo que me había equivocado de avión y que me iba a Nueva York. Una de las azafatas me dio un valium.

A continuación te habla el comandante. En mi primer vuelo (verídico) dijo lo siguiente: "Buenas tardes a todos, les habla el comandante Bustamante", con la consiguiente risa jocosa del pasaje allí presente. "Cántate algo comandante" gritó alguno por detrás. Yo estaba tan nervioso que no atinaba ni a escuchar. De hecho, cuando el comandante dijo: "Vamos a Madrid", yo con los nervios entendí: "Vamos a morir". Empecé a correr por el pasillo de nuevo gritando: "Socorro!! Vamos a morir todos!!". Otro valium para el cuerpo.

Una vez en el aire todo está tranquilo. Yo, entre los nervios que pasé y los valiums se me secó un poco la boca. Así que miré las listas de precios. Anonadado, asombrado, perplejo, compungido, con la boca abierta me quedé al ver semejantes precios. 5 euros una lata de Coca-cola!!! Claro, como ahí no puedes ir a otro sitio... Accedí y me pedí una latita. Cuando me la dan... la lata era mini-lata. La mitad de una lata normal, para que nos entendamos. Que le dije a la azafata: "Perdone, que se ha equivocao. Que me ha traído la lata de la enana de Gran Hermano".

Dolido aún por la clavada. Los nervios se me fueron al estómago. Necesitaba ir al baño. Entré e hice... cómo decirlo... defecar, obrar, plantar un pino, liberar a Willy, parir un negrito, practicar un exorcismo (sal de mi! sal de mi!), despedir al ministro del interior, darle gusto al caldo Roca, hacer conguitos naturales, reiniciar Windows, rescindir el contrato de Kaká... CAGAR para el que aún no lo haya pillado. Cuando terminé, me levanté y fui a tirar de la cadena pero justo con el dedo en el botón, me vino a la mente: "Estamos en el aire... ¿Dónde coño va la mierda aquí?". Me imaginé un boquete detrás de la cola del avión por el que salía la mierda. Me dio miedo de si aquello le fuera a caer a alguien en tierra y no tiré de la cadena.

Volví a mi asiento y el señor mayor estaba dormido. Roncando como una perra. Entre la estrechez del asiento. Los nervios. El viejo dormido. Los ronquidos. Estaba más perdido que Dinio en Pasapalabra. A todo esto, se me acerca una de las azafatas.
- Perdone... usted ha entrado hace poco al baño, ¿verdad?
- Emmm... sí...
- Y usted ha hecho de vientre, ¿cierto?
- ... (silencio) ... yo lo que he hecho es cagar, no sé...
- Sí eso... y no ha tirado de la cadena, ¿no?
- No... eso no...
- Pues que sepa usted que de eso que ha hecho usted dentro... ¡¡VOY A DAR PARTE AL COMANDANTE!!
- ¡Pues por mi como si se la das entera!

Y es que viajar en avión es, entre otras muchas cosas, entretenido. Y si alguna vez cogéis uno y os dicen que viajar en avión es el medio más seguro... miradle a los ojos y decidle: "Y UNA MIERDA!!"

viernes, 4 de septiembre de 2009

A tomar por artículo (IV)

Buenas a todos!! Después de las vacaciones aquí vuelvo yo, Joselito_Ristito para dar vida a este blog que sin mí sería como un jardín sin flores, como una playa sin arena, como Nacho Vidal si su nabo, como Falete sin su barriga... osea, nada.

Vengo a hablaros de las cosas que he vivido este verano. Un verano marcado por la crisis. Donde las playas estaban más vacias que de costumbre. Donde no había apenas arena, ni agua... ni pescaitos. Y es que me han pasado muchas cosas dignas de ser contadas.

He estado visitando la costa levantina en julio y he podido ver la cantidad de mierda que tienen las playas, sobre todo la de la Barceloneta. Si hay alguien de por allí que me esté leyendo sabrá lo que le digo. Me avisaron que la playa de la Barceloneta tenía mierda, pero no imaginé que tanta. Me ligué a una chati sueca que por tetas tenía dos balones de futbol y me la llevé a la playa a... hacer castillitos de arena. Dormimos en una hamaquita y por la mañana recién amaneciendo me quise dar un bañito. Cuando yo vi aquella orilla... gasas, compresas, condones, tampax, parches, jeringuillas... eso no era una orilla, era una farmacia. ¿Pero como puede ser la gente tan guarra en la playa? Y no me refiero a lo que le hice a la sueca por la noche, no... me refiero a tirar la basura. Coño! que para eso hay papeleras. Menos mal que el condón que pisé en la orilla era el mío que si no... menudo asco.

En el Caribe, donde también estuve, conocí a un español que estaba allí porque estaba estudiando la ciudad. Yo creo que estaba estudiando más a las mulatas que a la ciudad. Pero me contó que tenía un problema. Era eyaculador precoz. En cuanto la metía ahí... aquél hombre se iba, y no de la habitación precisamente. Yo le llamaba el hombre-telefonillo. Porque para él, el sexo era como hablar por el telefonillo...
- Abre
- ¿Ya?
- Si... ya.

En este punto os preguntaréis que como es posible que con toda la crisis que hay yo no haya parado de viajar. Que si España, que si Caribe... es porque me he buscado trabajos de verano. He trabajado de infinidad de cosas para buscar pasta para mi siguiente viaje. En el Caribe conseguí un trabajo, pero lo rechacé. Era un sitio donde se trabajaba con mucha presión y yo con tanta presión no puedo trabajar. ¿Que de qué era el trabajo? De buzo...

Estuve trabajando de recepcionista de un Hotel de 5 estrellas en Marbella, y conseguí odiar a todo aquél que llamaba por teléfono. ¿Por qué es tan desconfiada la gente cuando llama por teléfono? Hay gente que practica la regla de los 3 NO. Esto es...
- Hola, ¿está Paco?
- No
- ¿No?
-... NO
¿Qué coño esperas que responda? "Que siiiiiiiiii!!! que me estaba quedando contigo que si que está!" ¿A que muchos de vosotros también ha dicho alguna vez la regla de los 3 NO? Pues ya sabéis lo que no tenéis que hacer cuando llaméis por teléfono.

Estuve también de camping en Conil con unos colegas donde me lo pasé de muerte. Me pasó algo muy curioso en el supermercado de allí y es que necesitábamos sal para cocinar, así que me fui a la tienda. La chica que despachaba estaba... tremenda no, lo siguiente. Tenía unos pezones marcados en los que se podían colgar abrigos de pana mojaos. Pezones que podían rayar cristales... increíble. Con voz entrecortada, le pedí medio kilo de sal menuda. La chica cogió el saco de la sal, y con la pala empezó a ponerla en la bolsita para mi. Cada vez que metía la pala en el saco, sus dos pechos chocaban el uno contra el otro. Era hipnotizante. Madre mía, que malo me estaba poniendo... y ella venga a meter la pala y venga a chocar los pechos. Hasta que le dije:
- Oye... que me la estás poniendo gorda...
- No... si te la estoy poniendo menuda...
- Eso... QUE MENUDA ME LA ESTÁS PONIENDO!!!

Ay! los amores de verano. ¿Quién no ha tenido un amor de verano? Ese típico romance que tienes en la playa y que luego cuando vuelves a tu rutina no dejas de acordarte de él o ella. Yo también he tenido uno este verano. Conocí a dos gemelas, Laura y Clara. Tenían un apartamentito en Zahara. Yo me ligué a Laura. Madre mía menuda mujer. En uno de los momentos que Clara se fue, aprovechamos... me sentó en el sofá y empezó a hacerme una... como decirlo... manola, gallola, cambiar el agua a las aceitunas, menear la salchicha, ordeñar el cabezón de leche, jugar con el power ranger rosa, sube y baja el periscopio o el paraguas, Coca-cola Coca-cola Kas Kas Kas Schweppes, fabricar gomina natural, intentar sacar el Excalibur de la roca (sin éxito), hacer vomitar al cíclope tuerto y calvo... un PAJOTE para el que no lo haya pillado aún. Pues ahí estaba yo... sentadito disfrutando sin rechistar. Hasta que Laura vió por la ventana como su hermana Clara venía hacia la casa y me dijo...
- Ristito, que viene Clara!!!
- Pues tu sigue dándole que ya verás como viene espesa!!!!

Bueno amig@s. Se acabaron las vacaciones. Todos a volver a nuestras obligaciones. Con más o menos ganas, pero a volver. No tengáis mucho síndrome post-vacacional y no os olvidéis de vuestro amor de verano... porque lo bueno nunca acaba si hay algo que te lo recuerda. Un saludo y hasta la próxima... o no.

lunes, 31 de agosto de 2009

Cádiz... única e irrepetible

Para todo aquél que no lo sepa, yo soy de Cádiz. Ciudad milenaria e histórica, Cádiz es una ciudad preciosa. Está mal que lo diga yo que soy de aquí. Pero lo es. Muchos piensan que en Cádiz sólo hay paraos y flojos. Que estamos todo el día en chanclas y cantando chirigotas. Pero va mucho más allá. Cádiz tiene algo que todo aquél que viene y lo descubre por primera vez... repite. Será por algo.

En mis inicios con este blog puse un artículo dedicado a mi Cádiz. Y es que me gustaría que todos supieran qué es Cádiz y qué se cuece por aquí. El gran escritor Arturo Pérez Reverte escribió un artículo sobre Cádiz y la particular forma de ser que tenemos por aquí. El artículo se llama "Atraco en Cádiz" y dice así:

"Cádiz. Última hora de la tarde. Calle casi desierta, a excepción de David, hijo de mi amigo el artista gaditano, especialista en reconstrucción de uniformes históricos, Miguel Ángel Díaz Galeote. David, que tiene catorce años, acaba de salir del colegio y espera sentado en la parada el autobús que lo lleve a casa. Pasa algún coche de vez en cuando. Al rato, atento a la llegada del transporte, ve acercarse una bicicleta desde el extremo de la calle. Sin prestarle atención, sigue hojeando los apuntes que tiene sobre las rodillas, porque dentro de tres días hay examen y lo lleva crudo. Mientras tanto, despacio, la bici llega hasta él. David levanta la vista y comprueba que se ha detenido y que, apoyado en el manillar, lo observa un chico un par de años mayor que él. Uno de esos pishas gaditanos de toda la vida: moreno, escurrido de carnes, pantalones de chándal y camiseta del Cai. El recién llegado lo mira muy fijo. Tiene el aire clásico de los zagales duros de allí. Así que David, pese a ser un crío tranquilo, se mosquea un poco.
–Dame er dinero, quiyo –dice el de la bicicleta.


Los pocos coches que pasan no se percatan
de la situación; y aunque así fuera, que se detuvieran es otra cosa. David, que no tiene un pelo de cobarde, tampoco lo tiene de chuleta, ni de tonto. Sabe que allí solo, frente a uno de dieciséis años, va listo. Indefenso total. Así que lo mira a los ojos, procurando no mostrar más preocupación que la justa. –Sólo llevo un euro –responde–. Para el autobús. Habla con la calma de quien dice la verdad. El otro lo mira de arriba abajo, despectivo, apoyado en el manillar. Por un momento, David piensa en el reloj que lleva en la muñeca, regalo de sus padres. Espero que no le dé por quitármelo, se dice. Pero al otro sólo le interesa el metálico.
–Vacíate los borsiyos.


Resignado a lo inevitable, David obedece.
Deja los apuntes en el suelo y se levanta. Su único capital, el solitario y patético euro, reluce en la palma de su mano. Sin dejar la bici, el otro se apodera del botín. Luego se aleja pedaleando tranquilamente, haciendo eses por la calzada. David suspira, coge sus apuntes y echa a andar por la acera, en la misma dirección por la que se aleja el precoz chorizo que acaba de arrebatarle su capital. Media hora hasta casa, calcula. Algo menos si camina deprisa. A trechos se sorbe un poco la nariz. No está avergonzado –es un chaval sereno y sabe que la vida es así–, pero siente picado el orgullo. Si el otro hubiera tenido su edad, el euro habría tenido que quitárselo a golpes, si se atrevía. Pero las cosas son lo que son. Así que aprieta el paso, inquieto porque llegará tarde a cenar y su madre estará preocupada.
–¿Aónde vas, quiyo?


El joven atracador, que al volverse a mirar
atrás lo ha visto caminar, acaba de describir una curva con la bicicleta y ahora pedalea a su altura, mirándolo con curiosidad. Sin aflojar el paso, ceñudo, David responde.
–¿Dónde voy a ir? A mi casa.

–¿Andando?

–Me has quitado el euro.


El otro se queda pensando.
Luego le pregunta dónde vive, y David se lo dice. En la calle tal, número cual. Durante un trecho, el pisha sigue pedaleando a su lado, el aire reflexivo, mirándolo de reojo. De pronto frena.
–Sube, quiyo. Que te yevo.

–¿Qué?

–Que subas, oé.


Y entonces, David, con la naturalidad
de sus benditos catorce años, se instala en el único asiento de la bici y se agarra a los hombros del choricillo, que, de pie sobre los pedales, sin sentarse, lo lleva tranquilamente por la avenida, durante diez o doce minutos, hasta la puerta misma de su casa.
–Gracias –dice al bajarse.

–De nada, quiyo.

Y el joven atracador se aleja muy digno, pedaleando. Dicho en una palabra: Cádiz.
"


La semana pasada hice algo que llevaba un año pendiente en mi agenda. Irme al puente canal y hacerme fotos al atardecer. Si desde aquí me lee alguien que ha contemplado un atardecer desde aquí sabrá lo que digo. Es algo maravilloso. En pocos sitios se puede ver un atardecer así. Y lo dice alguien que ha visto atardeceres en sitios famosos como el Café del Mar de Ibiza, en Roma, la Costa malagueña, el puerto de Barcelona... pero éste es único. Cai se bebe el Sol... como dice la canción de la Niña Pastori.

Yo con la Caleta y el Balneario de la Palma al fondo

Atardecer en la Caleta con el Castillo al fondo

Y para finalizar, me gustaría poner un video de Cádiz. Al comienzo del video se ven las imágenes del lugar donde se ve esos atardeceres tan bonitos. La música es de Niña Pastori y Alejandro Sanz, Cai. A mi el video me pone los vellos de punta y me emociona muchísimo. Lagrimones como puños de Gasol caen por mis mejillas. Gracias a quien sea por hacer de Cádiz el lugar donde nací y por vivir en un sitio que si no es el paraíso... se le acerca muchísimo.



sábado, 29 de agosto de 2009

El último superviviente... ¿Realidad o ficción?

Hace unos meses zappeando una mañana de domingo de resaca di con un programa que rápidamente captó mi atención, el último superviviente, o Man Vs Wild en inglés. Un programa en el que un hombre llamado Bear Grylls (Oso Gris en español) se dedica a recorrer distintos parajes como el Amazonas, Siberia, el Desierto del Sahara... mientras enseña cómo sobrevivir... o intentarlo.

La verdad que el programa está chulísimo. El tío sólo con un cuchillo, una cantimplora y una yesca para hacer fuego es capaz de sobrevivir en sitios inhóspitos. En un primer momento no me lo creía del todo. Pensaba que los cámaras o el equipo que iba con él le podía dar comida y dormir en tiendas por la noche (cosa que no se ve en el programa y que da lugar a dudas). Pero la gran aceptación mundial que tuvo la serie y las críticas buenas y la cantidad de seguidores que tenía por internet me hizo creer que estaba ante un auténtico crack de la supervivencia. Videos como el siguiente me dejaban asombrado...



El tío tenía los cojones de abrir un camello y meterse dentro para evitar tormentas de arena. Cada programa tiene algo de este Oso Gris que te deja asombrado. Sólo tenéis que ver un episodio para daros cuenta de las cosas que hace este crack.

Pero últimamente corre por internet varios rumores de que lo que hace Oso Gris no es tan de superviviente. Dicen que exagera las situaciones y que en algunos casos está todo preparado. De hecho ya circulan videos por internet probando que algunas cosasque haceno son tan peligrosas como él dice ser.



Aquí podemos ver como un aficionado se graba en la misma grieta que Oso Gris pasó avisando que era muy peligroso, cuando en realidad era una grieta que se cerraba más allá con una carretera a no más de 200 metros de allí. Vamos... una trola como un castillo.

En la Wikipedia informan de que varias cosas estaban preparadas, como aquella vez que se bebió su propia orina o pasó a través de un volcán con gases venenosos. Y es que de lo que sale en la tele nos tenemos que creer la mitad. Aun así el tío hace cosas de verdad que son de mucho mérito. Eso es indudable. Pero que no exageren tanto que luego los pillan y pasa lo que pasa.

Y es que el verdadero superviviente debería ser el cámara que va siempre con él, que hace lo mismo que el Oso Gris... tirarse a pantanos, trepar por árboles, meterse en aguas sucias, bañarse a -30º... todo eso, pero con una cámara en las manos. Eso sí que es de crack.

domingo, 23 de agosto de 2009

Las cosas que tiene la vida...

En estos tiempos que corren, en los que es casi imposible encontrar un trabajo, en los que estamos casi todos puteaos por la crisis... ¿Creéis que estáis mal? pues os voy a contar una historia que os hará daros cuenta de que la cosa podría ser mucho peor.

Cuenta la historia que en un pueblecito de España vivía una mujer mayor sola. Una mujer que en su vida había probado hombre. Virgen hasta la muerte. Especial... tenía sus cosas como toda mujer mayor, pero ésta aún más. Católica y practicante como la que más. Creyente en Dios todopoderoso. No faltaba un domingo a misa. Esta mujer sólo tenía una sobrina como familia. Vivía sola y viendo que ya le quedaba poco de vida escribió una serie de cosas en un papel. Cosas que quería que no faltara en su velatorio.

Lo dejó todo dispuesto. Las coronas que tenían que aparecer. El cura que tenía que hablar y qué decir. El ataúd y la mortaja que llevaría. TODO listo. Pues bien, un buen día (o malo según se mire) esta mujer se muere. Las vecinas llamaron a la sobrina para que viniera y preparara el velatorio y entierro con todas las cosas que su tía quería. La mujer anciana yacía muerta en su cama, mientras la maquillaban para la capilla. Mientras, su sobrina leía punto por punto el papel que su tía escribió en vida para que no faltara de nada. Y vió que en el último punto, su tía declaró que le gustaría llevar como mortaja el vestido que estaba dentro del armario en una bolsa. La sobrina buscó en el armario y de dentro de una bolsa sacó algo que la dejó sorprendida. Era un traje de flamenca.

Todos se sorprendieron de que la anciana quisiera llevar como último traje un vestido de flamenca, con sus lunares y todo. Pero como era su último deseo así hicieron. No le faltó detalle. Le pusieron el traje de gitana. Los pendientes. Hasta la peineta le pusieron a la anciana fallecida. El rumor en el velatorio era constante. Todos los habitantes del pueblo que pasaron por allí a despedirla no dejaban de salir de su asombro de ver a la mujer vestida de gitana dentro del ataúd.

Por fin la enterraron y le dieron el último adiós. La sobrina volvió a casa de su tía y empezó a recoger la casa para dejarla limpia y tirar lo inservible y recoger las últimas cosas de su tía. Estaba limpiando el armario y de dentro sacó una bolsa con unas letras escritas..."MORTAJA" ponía. La sobrina tragó saliva, y nerviosa abrió la bolsa para ver su interior... dentro había un hábito de monja.

Con las prisas no se dio cuenta que había otra bolsa y la pobre anciana, cuyo deseo era morir vestida de monja para recibir a Dios... finalmente acabó vestida de flamenca con peineta incluida. Para que veáis que ni muerto puede decir uno que está tranquilo. Ahí yacera la mujer para toda la eternidad, vestida de flamenca. No sé vosotros, pero yo desde luego me he reído al escuchar la anécdota.

Si veis que estáis mal... pensad en la pobre viejecita y deciros a vosotros mismos: "Podría ser peor... qué coño!"

jueves, 13 de agosto de 2009

Fallos gordos del mundo

Hoy vamos a hacer un repaso por aquellas cosas que tienen fallos. Todos alguna vez en la vida cometemos fallos. Pero hay cosas que están en nuestro uso cotidiano, y que pese a que pasan y pasan los años y vemos que aún sigue estando ese fallo nadie hace nada.

La tostadora. Se creó en el año 1909. Bueno, pues 100 años después aún no hemos tenido huevos de hacer que el pan no salga tan fuerte... PAAAA!!! Que son las 8 de la mañana, estás tu dormidito esperando las tostadas y de repente... PAAAAAA!!! Joder!!! que siempre te asusta! ¿Nadie puede poner un chip ahí? Un chip que haga salir la tostada despacito... y que luego diga: "Su tostada, gracias".

El abrefácil. Quien inventó esto se quedaría agusto. Abrefácil dice... poner unas líneas en el filito del cartón de leche o el producto que sea y ya es un abrefácil. ¿Alguien ha podido alguna vez abrirlo sin unas tijeras o un cuchillo? Y el tio que lo inventó pensará que hizo un favor a la humanidad...

La Q. ¿Qué mierda de letra es esta por favor? La Q no es una letra... es un cero con problemas de erección...

El teletexto. Mira que hemos inventado ordenadores super avanzados. Tenemos consolas ultra modernas, la Play3, la Wii, la Xbox... y pones el teletexto y te preguntas... ¿Qué pasa aquí? Te lo ves con colores cutres, gráficos penosos... que pones el 135 y dices, venga dime las noticias de deportes... y te ves que arriba pone: 101......... 102....... 104..... 108....... 102....... 101..... ¿Pero qué es esto por Dios? Y luego la dejadez que hay poniendo noticias. Que cuando consigues dar con una.... pone esto (VERIDICO): "ETA pone bomba en Mallorca. Cuartel Guardia Cilvil cerca". Los que trabajan en el teletexto se cubren de gloria también.

El ornitorrinco. Pobrecito animal... quien lo creó se cebó con él. Todos hemos oído hablar del ornitorrinco, pero pocos saben todo lo que puede llegar a tener. Es como si lo hicieran con las sobras de lo que quedó... el ornitorrinco es un mamífero, que además pone huevos, incluso es venenoso, tiene pico de pato, cola de castor, patas de nutria.... le falta pene de humano, dientes de dragón y ojos de gallina para ser perfecto. Es el Mister Potato de los animales.

Los países del este. ¿Quién le ha puesto los nombres a estos países? Yo creo que un español. Sí, porque tenía que ser flojo por huevos. "Oye, que nos tenemos que ir y hay que ponerle los nombres a estos países..." - "Pues... Romania, Estonia, Lituania, Letonia... Y ahora que estoy catando una tarta... a este país le pongo Qatar". Ea, y tan campante...

El IKEA. El IKEA es una empresa sueca que vende muebles y objetos para el hogar a bajo precio, pero con una pequeña diferencia... que los venden sin montar. Si amigos, tú coges tu estantería, la metes en el carrito, la pagas, la metes en el coche, la llevas a casa, la subes, la desenbalas, lees el manual, la intentas montar, te cagas en el que creó IKEA, la montas, se cae, la vuelves a montar por fin y la disfrutas.... y luego dice la gente de allí que ellos trabajan en IKEA... no picha no, en IKEA trabajo yo!!!!! Además el nombre que le han puesto... a mala leche. Yo siempre digo que es lo que te dice tu parienta cuando la estás intentando montar... "¿IKEA algo por montar?".

El paraguas. Otro invento que no vale para nada. ¿Quién no ha visto por la calle a la pobre viejecita con el paraguas dado la vuelta luchando contra las inclemencias? Que cuando llegas al sitio donde vas llegas más mojado que si no hubieras llevado paraguas. Debería de llamarse "Intentodepararaguas".

La luz de la cocina. Esa luz de barra fluorescente que todos tenemos en la cocina... ¿Por qué se enciende así? Tú vas al salón, enciendes la luz y FLASH! del tirón. Al cuarto... FLASH! del tirón. Al baño... FLASH! del tirón. Pero llegas a la cocina.... y hace TACA TACA TACA TACA FLASH!!! Que es como me quiero encender pero me cuesta. ¿Nadie inventa una luz fluorescente que se encienda enseguida? Que no estamos en una discoteca...

Y es que si ya vienes de comprar y montar algo del IKEA, enciendes la luz de la cocina, abres un cartón de leche con las manos mientras intentas hacerte unas tostadas y ves algo en el teletexto.... haces el mayor de los fallos que existen en el mundo. Seguro que hay muchos más fallos en este mundo y que todos alguna vez decimos... ¿Pero esto por qué no se arregla?

jueves, 30 de julio de 2009

Las tonterias que hacemos...

Que el ser humano hace tonterias los sabemos todos. Pero, ¿Cuáles son las mayores estupideces que hacemos los humanos y/o/u animales? Cosas que hacemos sin darnos cuenta, pero que hacerlo está áltamente arraigado en nuestra sociedad. Ya hice un artículo que hablaba sobre algo de esto hace tiempo, pero ahora ahondaré (del verbo ahondar, con h... que sin h sería aondar y parece que te fueras a dar una vuelta) un poco más sobre el tema.

La primera que se me viene... creo que el mundo se puede dividir en dos, los que escriben "haber" y los que escriben bien. "Haber" es el infinitivo del verbo haber, en sentido de lo que se tiene o posee. Para NADA, y repito... para NADA "haber" se puede usar para decir la frase: "A ver qué pasa". Internet, los foros... están llenos de gente que escribe "haber" para decir eso... señor@s!! que es "a ver". "Haber" si con mis enseñanzas quitamos poco a poco la costumbre =P

¿Por qué cuando estornudamos nos dicen Jesús? La primera vez que estornudé y me dijeron Jesús le miré con cara rara y le dije: "No... me llamo Jose". Hay muchas cosas escritas por ahí sobre el porqué. Yo creo que es porque Jesús rima con achú, el sonido del estornudo. Aunque bueno, no sé para qué me preocupo sobre esta pregunta... hay gente que después de bajarse los pantalones lo llaman "Dios" (Diooooooooooooo =O)

¿Por qué dos perros cuando se ven se huelen el culo? Mi teoría es que lo hacen porque les queda a la altura de la cara. No tienen más cojones que hacerlo. Si las personas tuviéramos el culo en la cara, ahí al aire... más de un@ se acomplaba ahí a oler. Seguro 100%.

Hablando de perros y animales en general... ¿Por qué se lamen tanto sus partes nobles? La naturaleza es sabía... a los animales no les dio inteligencia pero si elasticidad...

¿Por qué cuando alguien quiere mirar algo a lo lejos achina los ojos? Esto es una pregunta a la que no tengo respuesta. Creo simplemente que lo hacemos por inercia. Porque somos tontos sí. Porque si no los chinos verían siempre de puta madre y el chino de abajo de mi casa tiene gafas así que...

¿Por qué cuando nos limpiamos el culo miramos el papel? Este es un tema para Íker Jiménez. Amigossss de la nave del misterio... ¿Por qué no decirlo? ¿Acaso esperamos encontrar otra cosa que no sea caca? Yo digo que es porque no somos muy diferentes de los perros. Ellos se huelen su propia caca... pues nosotros miramos que hemos cagao y antes de tirar de la cisterna la volvemos a mirar. No la olemos porque nos mojaríamos la nariz al hacerlo que si no... Y con esto se me ocurre otra pregunta... ¿Cómo sabe un ciego que ya está limpio del todo? Efectivamente... por el método braille.

¿Por qué hacemos los mismos chistes semana tras semana en el botellón sabatino? Sábado sí y otro también se hace el mismo chiste. Puedes ir grupito a grupito preguntando que en todos se hará. Hay alguien al que se le acaba el cubata y pide hielo... a lo que otro le responde en tono jocoso: "Amarillo en inglés, ja ja ja". La cosa es que lo hacemos todas las semanas y lo que asusta es que siempre nos hace gracia. ¿Será porque vamos más pedo que Paquirrín en fin de año? Maybe...

¿Por qué cuando tenemos hambre y vamos al frigo y no hay nada, nos vamos y a los 5 minutos volvemos a abrir el frigo? ¿Acaso esperamos que haya aparecido un chorizo por arte de magia? ¿O que en esos 5 minutos tu madre haya hecho una nueva compra?

¿Por qué las chicas abren la boca cuando se ponen el rimel en los ojos? Tu chica, tu hermana, tu madre... TODAS sin excepción se ponen delante del espejo del baño con la boquita abierta durante el minuto y medio que tardan en arreglarse los ojos. Que tu te preguntas... ¿Es que así se tiene mejor acierto? pues nada mañana meo con la boca abierta a ver si...

Y es que todos seguro que alguna vez hemos hecho alguna de las cosas que he comentado aquí (espero que no muchos hayáis olido culos por ahí...), y no nos damos cuenta de la tontería que es. Eso sí... para hacer el tonto yo soy el primero, lo reconozco...

Imitando el anuncio

Perrea! Perreaaaaaaa!!!!

Autobeso