viernes, 18 de septiembre de 2009

Imposible, improbable...

La Real Academia define la palabra imposible como algo que no tiene medios ni facultades para llegar a ser, o suceder. Y define a la palabra improbable como algo inverosímil, remoto, difícil o poco probable de que suceda.

Cuando me enfrento a algo que puede ser muy difícil de conseguir, de lograr, de hacer... no pienso que sea imposible... pienso que es improbable. ¿Por qué pienso así?

Improbable
era que David venciera a Goliat de una pedrada. Improbable era que España ganara por 12 a 1 a Malta. Improbable era que Nadal superara a Federer en el Nº1 de la clasificación. Improbable era que Del Potro ganara a Federer tras más de 2100 días invicto en esa pista en EEUU. Improbable era que un hombre pudiera pisar la Luna. Improbable era que un hombre negro fuera presidente de los EEUU. Improbable era que la vida en la Tierra evolucionara hasta llegar a lo que somos hoy. Improbable era que una periodista divorciada pudiera llegar a casarse con un príncipe. Improbable era que el Barcelona ganara el triplete... Todas estas cosas eran improbables... pero sucedieron.

Cuando nos enfrentamos a algo tendemos a tener miedo. Y este miedo es el que nos hace desistir. Tirar la toalla. El miedo es algo que debemos empezar a quitar de nuestras vidas. Librarse del miedo es como quitarse la ropa delante de alguien. Al principio cuesta, pero una vez empiezas sólo puedes hacer que seguir. Y cuando te das cuenta... el miedo ya no está. Ha desaparecido. Como esa ropa que un día dejas de usar.

Todos tenemos miedos. Unos más y otros menos. Miedo a no ser lo que un día pensamos ser en la vida. Miedo a no gustar. Miedo a sentirnos solos. Miedo a pasarlo mal. Miedo a morir... ¿Y sabéis qué? Yo me río del miedo. Una vida con miedo no merece la pena vivirla. ¿Para qué sirve el miedo? Sólo para no dejarnos hacer cosas. Cosas que deseamos hacer. Pero por miedo no nos atrevemos. Y la mayoría de las veces solemos tirar por el camino más fácil. Ese camino que no te hará feliz. Porque ese camino no es el que realmente queriamos tomar.

Y no lo digo yo sólo... lo ha dicho un tal Punset: "La felicidad... es la ausencia de miedo".

Todos tenemos algo en común. Nuestra vida. Y nadie nos dará otra. Nadie nos dará una segunda oportunidad. Yo vivo el día a día y disfruto todo lo que puedo. Y cuando me enfrento a algo... lo encaro. Lo intento vencer. Con dos cojones. Todos podemos conseguir lo que nos propongamos... pero para ello, todos debemos hacer una cosa antes... dar el primer paso... que es intentarlo. ¿Crees que es imposible lograr lo que te propones? Ya te he dicho cosas poco probables de ocurrir y ocurrieron... ¿Por qué no tú? Tú determinas lo que es posible o no. Imposible es una palabra fuerte utilizada por personas débiles. Todo es esta vida puede pasar... y mientras haya una pequeña posibilidad... una entre 50 mil millones de que pase... merece la pena intentarlo.

Porque imposible es... NADA.

PD: Va por tí Carlitos ;-)

10 comentarios:

  1. mmm me ha gustado mucho :)

    Gracias por hacernos ver la diferencia entre imposible e improbable! De veras ^^

    La palabra "improbable" me da como buena vibración, te da una chispita de esperanza, la necesaria para no caer ante lo imposible.

    Buena leccion!

    ResponderEliminar
  2. Gracias! la idea me la dio mi colega Carlitos de Graná! =P

    Cuando algo es improbable da una chispita de esperanza de que ocurra... lo suficiente como para intentarlo =P

    Gracias a ti^^

    ResponderEliminar
  3. me ha encantado, de verdad....



    bst


    jeje

    ResponderEliminar
  4. que xulo esta, sabes como expresar bien las cosas eres un maestro, espero poder darte alguna otra ideilla jiji

    Fdo: Carlitos

    ResponderEliminar
  5. Gracias a ti crack!! un abrazo makinaaaa aes!

    ResponderEliminar
  6. De estas cosas que lees y te dejan la boca abierta. enorawena por tu don de expresar las cosas. un abrazo

    ResponderEliminar